Recursos humanos

Nuevo trabajo, nueva estrategia: qué es el job shadowing y por qué es tan efectivo

Si te enfrentas a un nuevo trabajo y quieres adaptarte a la perfección, te recomendamos que tu empresa y tú sigáis el sistema job shadowing.

Tras el paso de la pandemia y los numerosos cambios en el panorama laboral que hemos vivido durante los dos últimos años (con ERTES, cierres o despidos masivos en grandes compañías) parece que todo ha vuelto a una relativa calma. Esto supone que muchos de nosotros tenemos en mente lanzarnos a un nuevo proyecto o que las empresas se planteen contratar a nuevas personas para su equipo. Tanto si eres junior como senior, siempre es un rato lanzarte a una piscina, tanto en la función de educador como de alumno. En talentiam, expertos en recursos humanos, descubrimos qué es el job shadowing (o trabajo en la sombra, en castellano) y cómo puede ayudarte en esta aventura.

job shadowing

De tú a tú, el sistema de toda la vida

Como el propio nombre indica, el trabajo en la sombra consiste en recuperar el sistema del «aprendiz» de nuestros abuelos y padres. Hace décadas, cuando entrabas en una empresa, estabas un cierto periodo de tiempo aprendiendo de un compañero. Parece que ahora esta práctica se ha perdido y que las compañías esperan que, de un día a otro, el trabajador conozca al detalle la forma de plantear las labores, pero eso es un error.

Adiós a las largas reuniones que no sirven para nada

Suele ocurrir: la agenda del nuevo está repleta de reuniones en las que cada sección de la empresa explica en qué consiste su trabajo. A esto le sumamos que se exponen las tareas que debe realizar el trabajador. Tanta información de golpe es prácticamente imposible de gestionar para una persona, así que es mejor hacerlo poco a poco. Si el nuevo empleado se sienta junto a otro (que desarrolle su mismo trabajo) durante varias jornadas, es más fácil retener todos los datos. Desde los nombres hasta las funciones, pasando por cómo se ejecuta cada paso de un proyecto, la información es más fácil de retener si se presenta en calma.

Las dudas, directas

Gracias a este sistema, el trabajador y la empresa podrán detectar de forma más sencilla las dudas y las necesidades que puedan ir surgiendo durante el proceso de adaptación. Cuando todo va rápido, se escapan detalles que pueden ser de vital importancia. El trabajo en la sombra fortalece el vínculo del equipo, ayuda a reconocer los «fallos» y crea una dinámica positiva desde el inicio. 

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Recursos humanos

Cómo lidiar con las consecuencias de ser multitasking en nuestro trabajo

Hablamos del multitasking y de los motivos por los que no es tan bueno como la sociedad nos ha hecho creer.

Hacer muchas cosas a la vez es una de las epidemias laborales del siglo XXI. Un clásico: entras en un trabajo para hacer una tarea y acabas asumiendo un sinfín de labores que te conducen a un estrés mayor, una falta de concentración y una compensación menor (ya que no se te recompensa a nivel económico ese esfuerzo a final de mes). Está bien tener la capacidad de gestionar varias laborales al mismo tiempo, pero puede acabar con nuestra salud mental. En talentiam hablamos sobre el mustitasking y sus consecuencias a nivel laboral y personal.

Ser multitasking: pérdida de memoria y menos capacidad para prestar atención

En un artículo publicado recientemente en Smoda.es hablan con el psicólogo especialista en Psicología Cognitivo Conductual Tomás Santa Cecilia. El experto apunta que “los estudios que se han llevado a cabo al respecto vienen a demostrar que en la multitarea lo que haces es estresar nuestro sistema nervioso central, concretamente, el cerebro. A lo largo de la historia, las sociedades se han guiado por falsas creencias o mitos y, precisamente, existe en nuestra cultura una falsa creencia de que la multitarea es efectiva. Lo que estamos viendo es que la gente que lleva muchas tareas a la vez durante un período continuado en el tiempo, lo que termina es totalmente agotada y estresada”.

A todo esto, el profesional añade que «el estrés laboral es, hoy en día, una de las principales causas de consulta psicológica entre personas en edad de trabajar». Lo que supone que «realmente lo que consigue es ir mermando nuestra energía y nos crea agotamiento y un sentimiento de frustración constante«.

Además, este fenómeno también se relaciona con los avances vertiginosos que estamos viviendo. “También hemos de ser conscientes de que llevamos un ritmo de vida que es el que marca la tecnología y las máquinas. Pero es que nosotros no somos ordenadores, el ser humano no puede estar disponible 24 horas los siete días de la semana. Por lo que es fundamental pautarse unas horas al día para descansar”.

Cómo lidiar con las consecuencias del «multitasking»

Si debemos afrontar este dilema, es importante saber emplear la asertividad (saber decir las cosas sin herir a los demás), aprender a poner límites y decir «no» cuando veamos que se nos escapa de las manos la situación. Por lo tanto, debemos saber transmitir a nuestro superior qué tareas son las prioritarias y qué tiempo disponemos para ellas. Es esencial dar a conocer de forma clara qué vamos a poder lograr en esa jornada y qué tendrá que esperar a mañana. Asimismo, es recomendable programar el tiempo que vamos a dedicar a cada actividad y gozar de la labor terminada para iniciar otro reto desde cero.

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Adiós al ‘síndrome de la impostora’: cómo lidiar con este problema en el universo laboral

Analizamos el ‘síndrome de la impostora’ y ofrecemos varios consejos para despedirte de esta falsa culpabilidad. No es fácil, pero sí posible.

Hace mucho que escuchamos hablar del ‘síndrome de la impostora’. En el entorno laboral, se relaciona con la falta de confianza y la culpabilidad que asumen algunas mujeres cuando llegan a ciertas posiciones o comienzan nuevos proyectos. «No estoy preparada para ello» o «no valgo», podemos pensar cuando somos ascendidas o cuando cambiamos de trabajo. Este término se ha popularizado en femenino porque los estudios demuestran que, pese a que hay hombres que también lo sufren, las mujeres son las principales víctimas. Lidiar con este dilema no es sencillo, pero en talentiam somos expertos en recursos humanos y queremos brindaros la oportunidad de intentar poner freno al ‘síndrome de la impostora’.

Primero, no tengas miedo a ser visible

Sí, a veces tendemos a quedarnos en segundo plano. Estar en el «centro de todas las miradas» suele conllevar críticas, positivas y negativas, y no todas nos sentimos preparadas para ello. A veces, hace falta emplear la visibilidad para perder miedos y ganar confianza. Cuando nos exponemos a los demás, podemos descubrir nuestros puntos fuertes y débiles, así que tenemos entre las manos la posibilidad de afianzar lo mejor de nosotras y de intentar modificar aquello que nos gusta menos. Esconderse no suele ser un recurso correcto para avanzar en el terreno laboral.

Segundo, el éxito no tiene porque ser negativo

Las montañas altas dan miedo y el éxito laboral también. Subir en el escalafón laboral suele conllevar una mayor responsabilidad, pero es una buena oportunidad para descubrir nuevas habilidades interpersonales. Quizás es un momento idóneo para valorar si quieres mantenerte en tu posición o quieres asumir nuevos retos. Ninguna decisión es mejor que la otra.

Tercero, identifica qué te frena e intenta afrontarlo

No sentirse suficiente suele estar relacionado con un sentimiento de miedo al fracaso. Es normal, pero poner solución es posible. El primer paso es identificar qué te frena. Una vez que el miedo está claro, es más sencillo plantarle cara. Puedes intentar gestionar este dilema en solitario o pedir consejo a compañeros de trabajo, amigas o incluso a un profesional, en función de la gravedad del mismo.

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Recursos humanos

Tengo una entrevista en inglés y estoy nervioso: cuatro consejos para salir airoso

Tranquilo, en talentiam somos expertos en recursos humanos y te damos varios tips para que esto no sea un problema nunca más.

No es nuevo: el inglés es un idioma que se solicita en la mayoría de puestos de trabajo. Sea de cara al público o en una oficina, esta lengua mueve el mundo de los negocios y es un básico de cualquier CV. Debido a la globalización, ya no vale «chapurrear» un poco y sabernos defender, en muchos casos debemos saber gestionar una negociación o desarrollar una presentación. Aunque nuestro nivel sea el adecuado, a veces nos puede imponer una entrevista en inglés. ¿Por qué motivos? No sabemos a qué vamos a enfrontarnos, qué tipo de conversación será, qué nos van a preguntar… Si una entrevista en castellano ya puede ponernos alerta, imagínate en otro idioma. Tranquilo, en talentiam somos expertos en recursos humanos y te damos varios tips para que esto no sea un problema nunca más.

entrevista en inglés

Prepara un breve discurso

Aunque cada entrevista es un mundo, hay puntos que suelen tener en común todas: una introducción del candidato. Sí, el experto de RRHH seguramente te pregunte por tus estudios, experiencia, gustos, aficiones… Esta parte la puedes adelantar tranquilamente en casa para que no quedarte en blanco en plena entrevista. Es bueno preparar este contenido para no perder el hilo durante la conversación. Intenta ordenar la información en orden cronológico y no te extiendas demasiado en aquello que no sea de vital importancia.

Presta atención de los detalles

Hay muchas formas de hacerte entender. Está claro que con monosílabos y frases sencillas puedes lograr que el receptor entienda perfectamente tu mensaje, pero eso no es suficiente. Antes de la entrevista repasa los términos propios de tu sector, repasa un poco la gramática y ten en cuenta que la calidad del discurso también será valorada.

Si tienes dudas, pregunta

Eso suele suceder en todas las entrevistas: el candidato está nervioso y no realiza pregunta. Grave error. El reclutador espera que tengas un sinfín de preguntas sobre la empresa, la posición, las tareas a desarrollar. Ya que la entrevista será en inglés, puedes tener a mano estas preguntas ya redactadas en dicho idioma. Así te asegurarás de que están correctamente formuladas. Si durante la entrevista surgen más dudas, no seas tímido y lánzate a preguntar todo lo que quieras.

Pon en práctica el método STAR

Otro clásico es perderse por los cerros de Úbeda. Los nervios pueden jugar malas pasadas y es usual que el candidato acabe perdiendo el ritmo de la conversación. El método STAR es muy útil si eres de que los te enrollas demasiado o si no saber ni por dónde empezar a construir tu discurso. Es muy fácil: sencillamente da respuesta a “Dónde”, “Cuándo”, “Cómo” y “Qué” en tu mensaje. Apunta este consejo para una entrevista en inglés o en cualquier lengua.

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Recursos humanos

No quiero ascender: cómo decir «no» a ser jefe sin perder oportunidades

El ascenso no es siempre la mejor opción (ni la única) para evolucionar en el campo profesional. Si tienes que rechazar una oferta de estas características y no sabes cómo hacerlo: atento a los siguientes consejos.

No todo el mundo desea ser jefe, es así. La ambición laboral y las ganas de crecer no siempre son sinónimos de ascender. A veces, hay personas que no se sienten cómodas en posiciones de liderazgo y que prefieren evolucionar en horizontal. Decir esto en voz alta puede sonar extraño, más con la compleja situación que estamos viviendo, pero aprender y formarse tiene muchas caras. Si se nos plantea ascender y no queremos este cambio, puede resultar difícil decir «no» sin que parezca que no tenemos interés en la posición o que no tenemos compromiso con el proyecto. En talentiam contamos cómo afrontar esta situación sin caer en el error.

ascender

Primero, analiza por qué no sueñas con este cambio

Como siempre, toca reflexionar. Cuando se nos presenta un cambio deberíamos sentarnos con nosotros mismos y pensar. ¿Por qué no deseo este ascenso? Si la respuesta es que te da miedo o que no te sientes preparado, quizás seas víctima del «síndrome del impostor» y sí que eres el candidato perfecto. Por otro lado, si no te gustan las tareas que se te plantean o no crees que seas la persona idónea para gestionar un equipo, denegar esta propuesta puede ser la mejor opción.

También ten en cuenta tu situación personal, una nueva posición suele suponer un poco de estrés, así que si no estás en un momento de estabilidad, quizás sea una aventura fuera de lugar. A esto le sumamos la popular «zona de confort». Salir de ella es un reto que tiene que merecer la pena, así que también toca darle una vuelta a esto. Una vez que tengas claros los motivos que te conducen a aceptar o rechazar este ascenso, toca decidir.

Segundo, decir «no» sin que suene a desinterés

Normalmente, cuando se ofrece un ascenso interno, se ofrece un tiempo al empleo para que valore la oferta. Entonces, toca reunirse con los altos cargos de la empresa para llegar a un punto en común. Ese es el momento decisivo. Si tienes claro que el «no» es tu respuesta, deberías tener una buena justificación para ello (información que has extraído del primer paso). Los jefes también son personas y valoran altamente la transparencia. Mentir no conduce a nada, todo acaba saliendo.

Así, lo mejor es explicar con calma y detalle qué motivos te conducen a rechazar la oferta. Valórate como profesional en este discurso y deja claro cómo quieres crecer dentro de la empresa sin tener que seguir ese camino. Proponer cambios y ser proactivo es esencial en este tipo de situaciones para no parecer «desinteresado» o «pasota». Quizás es el mejor momento para ser sincero y exponer tus deseos reales: quizás quieras cambiar de departamento, hacer alguna formación extra o solicitar nuevas tareas.

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