Piel sintética vs piel natural: ¿cuál es el mejor para nuestro entorno? Intentamos dar respuesta con datos a esta compleja pregunta.
Adiós a las pieles animales. El mundo de la moda mira hacia el futuro mediante diversos caminos. Abogar por los derechos de los trabajadores a nivel internacional, apoyar el arreglo de las prendas para darles una nueva vida o controlar al detalle todos los pasos de la producción son tres claros ejemplos de este fenómeno. Pero, ¿qué hay del uso de pieles animales? Muchas firmas se han sumado al movimiento fur free. Esta tendencia deja a un lado el uso de pieles animales para dar paso a variantes sintéticas. Eso sí, aquí aparecen varias dudas. ¿Es realmente favorable para el medio ambiente el uso de estas alternativas? Ya que, recordamos, el plástico está presente en este proceso. Aunque la respuesta parezca fácil, en talentiam analizamos este caso y presentamos pruebas que refuerzan el empleo de pieles sintéticas.
Piel sintética vs piel natural: ¿cuál es el mejor para nuestro entorno?
E aquí una pregunta compleja que la industria de la moda se esfuerza en resolver. En Luxiders descubrimos un interesante estudio que arroja luz donde hay sombras. El artículo da inicio con dos sentencias (extraídas de medios de primer nivel) que pueden parecer ciertas: «La piel sintética está hecha de plástico y no ayuda al medio ambiente» y «La piel mata animales, la piel sintética mata el medio ambiente». La lucha de dos titanes. Eso sí, Luxiders va un paso más allá y expone de qué materiales están confeccionados la mayoría de abrigos sintéticos del mercado: «La fórmula es la misma cada vez; una mezcla de materiales sintéticos. Los dos más notables son las dos formas de acrílico (acrílico y modacrílico) y poliéster, ambos materiales requieren mucha energía y recursos para crearse, pueden hacer que se liberen fibras tóxicas cuando se lavan y no son biodegradables». Entonces, ¿no son tejidos tan limpios como parece?
Seguimos leyendo: «En 2010, la organización independiente de investigación y consultoría, CE Delft, ejecutó una comparación entre la producción de 1 kg de piel de visón y 1 kg de su contraparte falsa. Descubrieron que “en comparación con los textiles [lana, poliéster, tejido de poliacrílico y algodón], la piel tiene un mayor impacto por kg en 17 de las 18 categorías ambientales, incluido el cambio climático, la eutrofización y las emisiones tóxicas […] El informe detalla que el alto impacto medioambiental de la piel de visón «se debe tanto al pienso como a las emisiones de N2O del estiércol de visón». El debate está servido, ya que «parece que no estamos eligiendo entre dos males».
La posible solución: las pieles sintéticas bio
«La piel sintética puede verse como un material de transición: detiene el daño a los animales, pero aún promueve el uso de materiales dañinos, por lo que mejora las cosas, pero aún queda trabajo por hacer para encontrar una piel verdaderamente sostenible», comentan en el medio citado. Una opción muy viable es la siguiente tiene nombre propio: Ecopel. «Cuya misión es crear piel sintética a base de plantas y no de plástico. Su última creación, en asociación con DuPont Biomaterials, KOBA, es el primer abrigo de piel sintética de base biológica. Este abrigo fue presentado por la modelo Natalia Vodianova en el desfile Verano 2020 de Stella McCartney y ganó el Premio a la Innovación en los Premios de Moda PETA en 2019. Está creado con poliéster reciclado y hasta 100% fibra de polímero de homofilamento Sorona, con un 37% de origen vegetal Material Sorona, esta capa utiliza un 30% menos de energía y produce un 63% menos de gases de efecto invernadero que los sintéticos».
Por el momento, queda mucho por investigar. En talentiam damos alas a todas las creaciones que tengan el sello «bio» y que aboguen por el bienestar de nuestro planeta.
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Nuestras editoriales de referencia apuestan por las novedades en forma de libros dedicados al mundo de la moda: estos son nuestros títulos favoritos.
Se acerca la Navidad y las baldas de nuestras librerías favoritas se llenan de novedades. En talentiam nos detenemos en especial en los títulos dedicados al mundo de la moda. Algunos de ellos se presentan en forma de ensayo y nos invitan a reflexionar, mientras que otros hablan sobre anécdotas entrañables o diseñadores que han hecho historia. ¿Qué tienen en común estos cuatro libros que recomendamos? Amplían nuestros conocimientos del universo de la moda gracias al proceso imaginativo de la lectura. Además, se convierten en regalos fantásticos de cara a estas fiestas.
La moda justa, una invitación a vestir con ética, de Marta D. Riezu
Arrancamos con un ensayo de Marta D.Riezu. La periodista catalana plantea «una reflexión sobre nuestras elecciones a la hora de vestir. Una propuesta consciente e imaginativa ante la voracidad consumista». La editorial que firma este ejemplar, Anagrama, apunta que «el título La moda justa responde a una doble acepción. La primera se refiere a tener en el armario la cantidad justa de ropa, la suficiente, la proporcionada. A huir de la voracidad. La segunda habla de elegir lo íntegro, lo producido en un contexto digno, en formas con las que nadie salga perdiendo».
Viaje a través de la moda, diseñadores, iconos y estilos de los siglos XX y XXI, de Vicente Gallart y Elena Mir
Escrito por el periodista especialista en moda Vicente Gallart y acompañado por las llamativas ilustraciones de Elena Mir, este libro invita a estimular nuestra mente y a conocer detalles que rodean al mundo de la moda contemporánea. Editado por Alba Editorial, «Viaje a través de la moda recorre, década tras década, el pasado siglo XX y las dos primeras del XXI desde una perspectiva histórica y social señalando los diferentes diseñadores, iconos y estilos que han marcado cada época. El objetivo es descubrir el pasado lejano y reciente de la moda a través de sus principales protagonistas. En este apasionante viaje que cubre 120 años de historia vemos cómo el arte, el teatro, la danza, el cine, la música y la televisión se unen con la moda para formar un conjunto fascinante que ha llegado hasta la actualidad».
Memorias de la moda, una vida entre creación e industria, de Didier Grumbach
La Editorial Superflua nos vuelve a seducir con un nuevo lanzamiento que aterrizará en las librerías el próximo día 9 de diciembre. «Didier Grumbach es el gran dinamizador de la moda francesa de los últimos setenta años. Esto es, de la moda tal y como la conocemos a excepción de la fast fashion —demasiado poco sofisticada», leemos en la web de la editorial. «Desde que con 24 años se hiciera cargo de la empresa de confección de su abuelo, C. Mendès, no ha cejado en su vocación: la unión entre industria y artesanía, entre creatividad, producción y distribución para lograr el máximo desarrollo creativo y comercial de la moda francesa. Grumbach lo ha sido todo en la industria y las instituciones de la moda francesa, un ejemplo de visionario empresarial y agitador cultural». Una apasionante lectura idónea para tardes de invierno.
Louis Vuitton, l’audacieux, de Caroline Bongrand
Caroline Bongrand firma este libro que, de momento, se encuentra disponible en inglés y en francés. «Esta apasionante novela biográfica de Caroline Bongrand relata el ascenso de un joven audaz llamado Louis Vuitton, un artesano virtuoso y visionario en una capital transformada por Haussmann. Cuando Eugenia de Montijo se convirtió en emperatriz de Francia, siguió recurriendo a los servicios de su empaquetador favorito, con el que entabló una sincera y larga amistad. Tras abrir su propio negocio en 1854, en pleno esplendor del Segundo Imperio Francés, Louis Vuitton no dejó de innovar diseñando baúles a medida para las prendas más extravagantes y los viajes más exóticos, convirtiendo así su propia vida en un relato épico», apuntan en la web de Louis Vuitton.
En talentiam esperamos que esta Navidad esté repleta de libros y moda y te animamos a que nos sigas en nuestras Redes Sociales (Instagram, Facebook y Twitter. ¡Bienvenidos a la pequeña-gran familia de talentiam!
Hablamos sobre reparar la ropa, una tendencia al alza que se plantea como una alternativa muy válida para apostar por la sostenibilidad.
Hablamos tanto de sostenibilidad y hay tantas alternativas para consumir con ética que es difícil saber a ciencia cierta qué opciones son las más sencillas y efectivas. Dejar de lado la compra excesiva y el fast-fashion son dos pautas a evitar, ¿pero qué más hay en nuestras manos? El alquiler, la ropa de segunda mano o la moda por encargo son tendencias de las que ya hemos hablado. A estas tres le sumamos la reparación de prendas, una modalidad a la que cada vez se suman más firmas y plataformas y que fomenta la durabilidad y la longevidad de las piezas. En definitiva, que apuesta por la sostenibilidad y evita que la ropa acabe en la basura antes de finalizar su ciclo de vida.
La popular firma de moda danesa Ganni ha hecho público su vínculo con el servicio de arreglos a medida de Sojo, una noticia que leemos en el portal británico Fashion United. “Las compras online tienen un coste ambiental enorme debido a la cantidad de devoluciones que se ejecutan, y la mayoría de las devoluciones se deben a un ajuste de las prendas no adecuado”, apunta la CEO y fundadora de Sojo, Josephine Phillips.
¿Cómo funciona este servicio? «Sojo modificaciones a la comunidad de Ganni, prolongando la vida de la ropa. Si bien el servicio solo está disponible en Londres en este momento, se espera que la colaboración se expanda al resto del lanzamiento piloto posterior al Reino Unido. Los clientes pueden reservar reparaciones gratuitas a través de la web de Ganni, que funciona con recogida y entrega en bicicleta».
Los datos son escalofriantes: en Vogue apuntan que «en el Reino Unido, aproximadamente el 55% de la ropa que las mujeres tienen en el armario no llega a estrenarse». Unos números alarmantes que dejan claro que aún tenemos mucho camino por recorrer. A esta novedad de Ganni le sumamos que otras plataformas ya abogan por la reparación. Farfetch, Manolo Blahnik y Nicholas Kirkwood han anunciado recientemente su colaboración con The Restory, empresa experta en la reparación y restauración de lujo, leemos en el mismo medio.
«La concienciación sobre el positivo impacto de las reparaciones es cada vez mayor. Cada vez más consumidores tienen como expectativa que las marcas ofrezcan servicios de arreglo», detalla Emily Rea, cofundadora y responsable de marketing y desarrollo empresarial de The Restory. Otras firmas, especialmente dentro del universo del lujo, ofrecen el servicio de reparación a sus clientes desde hace años y años.
Por ejemplo, Mulberry o Hermès siguen esta dinámica. Según descubrimos en el medio anteriormente citado los servicios de Mulberry «prolongan cada año la vida útil de 10.000 bolsos en su fábrica de Somerset». ¿Es la reparación de las prendas y los accesorios el futuro verde de la moda? Está claro que es una alternativa muy válida.
Descubrimos qué es el Índice Higg, una herramienta de medición que puede cambiar por completo cómo consumimos moda sostenible.
En muchas ocasiones, tecnología, innovación y sostenibilidad se dan la mano. Avanzar hacia un futuro verde implica investigación y constante actualización de nuestros conocimientos. Por este motivo, la Coalición de Ropa Sostenible (la unión de ONG y compañías como Asos, Inditex y H&M) lanzó en 2011 el Índice Higg, «un conjunto de herramientas para medir la sostenibilidad que algunos esperan que se convierta en el estándar de la industria de la confección». En talentiam conocemos en profundidad qué es esta plataforma que se engloba dentro del universo de la moda sostenible.
¿Qué es el Índice Higg?
Primero, debemos descubrir en qué se basan estas herramientas. En fashionunited.es leemos que «el Índice Higg comprende un conjunto básico de cinco herramientas que evalúan el rendimiento social y medioambiental de la cadena de valor y el impacto medioambiental de los productos en temas como el uso del agua, las emisiones de carbono y las condiciones laborales·.
Además, «hay dos herramientas centradas en los productos: El Índice de Sostenibilidad de Materiales de Higg (MSI de Higg) permite a los diseñadores y desarrolladores de productos evaluar y comprender los impactos de millones de posibles variaciones de fabricación, mientras que el Módulo de Producto de Higg (PM) mide los impactos de un producto de principio a fin, desde la elección de las materias primas hasta el final de su uso».
A todo esto le sumamos que «también hay dos herramientas basadas en las instalaciones: El Módulo Medioambiental de Instalaciones de Higg (FEM) evalúa una instalación a través de varias dimensiones como la energía y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el uso de agua y los afluentes, la gestión de residuos y los productos químicos. Por su parte, el Módulo Social y Laboral de las Instalaciones de Higg (FSLM) se centra en temas como las horas de trabajo, los salarios y las prestaciones, la salud y la seguridad, y el empoderamiento de las comunidades».
Finalmente, encontramos «el Módulo de Marca y Comercio Minorista de Higg (BRM), evalúa los sistemas de gestión de una empresa, los productos, las cadenas de suministro, los envases, las tiendas minoristas, las oficinas, el transporte, y los centros de distribución».
Qué no puede medir este conjunto de herramientas
Según leemos en la entrevista del citado medio, «en el caso de las herramientas de productos Higg, hay un factor adicional: la información debe ser medible a través de un marco de ACV (evaluación del ciclo de vida) para ser incluida. La liberación de microfibras (incluyendo los microplásticos) actualmente no puede ser cuantificada a través del ACV y, por lo tanto, no está incluida en el Índice de Sostenibilidad de Materiales de Higg y en el Módulo de Producto».
Objetivos de futuro
Los expertos están «trabajando para ampliar el Programa de Transparencia de Higg en los próximos dos años, para incorporar datos medioambientales de las instalaciones a través del Módulo Medioambiental de Higg, datos de las operaciones de venta al por menor de la marca a través del Módulo de Marca y Venta al por menor de Higg. A finales de 2023, el programa se habrá ampliado para incorporar datos sociales de las instalaciones a través del Módulo Social y Laboral de Higg Facilities. Esto lo convertirá en el primer sistema holístico para comunicar el rendimiento de la sostenibilidad a lo largo del ciclo de vida de un producto».
Este tipo de herramientas resultan muy útiles para catalogar el grado de sostenibilidad de una empresa y pueden ser una buena opción para que los consumidores decidan con consciencia qué marcas adquirir.
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El «made in Spain» se revaloriza y estos bolsos que aúnan diseño, ética y compromiso con el medio ambiente así lo defienden. Una apuesta para dar alas a la sostenibilidad y al comercio local.
Los datos así lo avalan: el «made in Spain» está de moda. Este tipo de consumo, centrado en apostar por productos realizados dentro de nuestras fronteras, también ayuda a nuestra economía. «Una mayor preferencia por el consumo de bienes y servicios ‘made in Spain’ puede suponer un empujón para la actividad económica», leemos en El Economista. Ante la posibilidad de carecer de ciertos bienes en pocos días, dar alas a la fabricación local se convierte en una idea aún mejor. ¿Cómo podemos hacerlo? Fácil: los amantes de la moda tenemos la opción de comprar accesorios con sello español, como bolsos y calzado. Además, hay firmas que trabajan con materiales sostenibles, un plus a tener en cuenta. En talentiam somos expertos en moda y sostenibilidad, de este modo cazamos tres marcas nacionales cuyos bolsos cumplen con todas nuestras expectativas.
D-Raíz
Empezamos con una marca gallega. D-Raíz crea «complementos de moda sostenible» y «revaloriza la manufactura artesanal, de producción local, hecha con pasión y cariño». En su catálogo damos con «diseños atemporales en ediciones limitadas bajo la filosofía de producción sostenible hecha en España. Basada en el aprovechamiento de los recursos naturales, reduciendo así el impacto medioambiental«.
Si hablamos de materiales, la marca emplea «materias primas de origen vegetal como el Piñatex, a partir de fibra de hoja de piña. Biomateriales como el Malai, de fibra de coco compostable. Tejidos recuperados de stocks inutilizados. Algodón orgánico, lino, tencel o cáñamo». Asimismo, apuestan por «un modelo circular de ecodiseño con especial atención a todo el ciclo de producción, uso y fin de vida de los productos. Buscando el mínimo impacto ambiental en cada fase. Y facilitando la reutilización o reciclaje sin comprometer la funcionalidad ni la calidad».
Delora
Delora da vida a «diseños atemporales fieles a su forma práctica y trabajados desde la sostenibilidad. Desde lino natural certificado EUROPEAN FLAX® Standard hasta algodón 100% y algodón pre-consumer reciclado«. En su web leemos que «nos tomamos muy en serio el impacto ambiental que nuestra actividad podría generar. Seleccionamos materiales en función de su origen, durabilidad y resistencia en el tiempo. No utilizamos materiales de origen animal, no le vemos sentido. Para el embalaje trabajamos con Kartox (España) utilizando cajas de papel 100% reciclado y cinta de papel kraft. Aun así, somos conscientes de que algún impacto ambiental es inevitable. Es por eso que seguimos explorando nuevas formas de confección y transporte de nuestros productos».
Canussa
Bajo el claim «made in Spain» se presenta la firma Canussa. La casa afirma que «apostamos por el pequeño y mediano comercio, ya que es un sector estratégico de la economía, creando empleo de calidad y vertebrando la vida de las ciudades. Además, queremos estar en establecimiento donde se comparten nuestros valores, por ello fundamentalmente estamos en tiendas de moda sostenible y vegana y marketplaces que promueven una moda sostenible«.
Asimismo, «el medioambiente nos preocupa de verdad y por ello nos gustaría que Canussa tuviese un impacto positivo en él. Por esa razón, gracias a la colaboración con One Tree Planted plantamos un árbol por cada Canussa que vendemos«. En relación con los materiales, «los tejidos SEAQUAL están fabricados con hilo de poliéster de alta calidad elaborado a partir de materiales reciclados que incluyen botellas de plástico postconsumo y plástico capturado del mar, por lo que contribuyen a preservar los recursos naturales y a mantener los océanos más limpios. En cada bolso Canussa hemos utilizado hasta 10 botellas de plástico y hemos contribuido a dar una segunda vida a plásticos recolectados del mar».
Esperamos poder presentar más marcas relacionadas con este compromiso durante los próximos meses. Si quieres conocer todas las novedades del sector Fashion-Retail síguenos en nuestras Redes Sociales (Instagram, Facebook y Twitter).