TE INTERESA

Queremos compartir contigo algunos de los temas que nos inspiran, que nos invitan a reflexionar, crecer y evolucionar. Un punto de encuentro para visibilizar la realidad y los retos de nuestro sector.

Sostenibilidad

África lo tiene claro: no quiere ser el vertedero de la moda oficial del mundo

Los desperdicios del consumo excesivo de moda en Occidente genera grandes vertederos en África, un fenómeno que debe acabar pronto y que expone Jacqueline Shaw en Africafashionguide.com.

El fast fashion es un problema cuyas consecuencias negativas son difíciles de calcular con exactitud. Los países desarrollados producen y consumen por encima de sus posibilidades, causando así una enorme cantidad de deshechos. Aproximadamente, se calcula que compramos cuatro veces más ropa que hace veinte años, unos datos aterradores. Pero, ¿qué pasa con todas las prendas sobrantes? En muchos casos se envían a África, continente que no puede absorber la basura enviada en concepto de ‘donaciones’.  Jacqueline Shaw nos muestra la realidad de la situación en un artículo publicado en Africafashionguide.com, un completo análisis que en talentiam no podemos dejar a un lado.

«La ropa del blanco muerto» es como se denomina a la ropa de segunda que llega de Occidente a África. Este escalofriante nombre proviene de cuando las colonias europeas recibían las prendas de vestir de la Iglesia o de las personas con menos recursos. Ahora, con nuestro consumo masificado, debemos sumarle también las prendas no deseadas. Erróneamente, pensamos que enviando allí ropa estamos haciendo un favor África, pero lejos está la realidad. Con esta dinámica logramos inundar el continente con prendas que no se convierten en basura y que no pueden ser absorbidas.

Como cuenta Shaw, África ya cuenta con sus propias industrias de producción y manufacturación. Con este movimiento económico africano, aumenta su PIB y su comercio local. Por ende, se favorece que dejen atrás la dependencia respecto a Europa y América. La importación exagerada de ropa de segunda mano no les beneficia, puesto que ellos buscan impulsar su propia economía. La ropa de segunda mano que se genera y se envía allí frena la oportunidad de poder desarrollar su propio mercado. Además, crea enormes cantidades de basura en calles y lugares públicos.

Al igual que, por ejemplo, en España estamos favoreciendo el «made in Spain», debemos comprender que en otros puntos buscan lo mismo. El movimiento verde no se trata únicamente de consumir mejor, se trata también de consumir menos (y con cabeza). Se prevé que el consumo tras la pandemia sea local, consciente y ético (una tendencia que ya os explicamos en talentiam), pero los cambios se producen en nuestras propias casas y de forma paulatina. Análisis como estos nos permiten recordar de nuevo que no somos el centro del universo y plantearnos que aún hay mucho camino por delante.

Te animamos a que nos sigas en nuestras Redes Sociales (InstagramFacebook y Twitter. ¡Bienvenidos a la pequeña-gran familia de talentiam!

Fotos | Unsplash

[Total: 0   Promedio: 0/5]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *