TE INTERESA

Queremos compartir contigo algunos de los temas que nos inspiran, que nos invitan a reflexionar, crecer y evolucionar. Un punto de encuentro para visibilizar la realidad y los retos de nuestro sector.

Sostenibilidad

Hablamos del plástico escondido en nuestra ropa, otro jaque mate a la sostenibilidad

Analizamos un estudio que lo deja bien claro: la presencia de plástico de nueva creación en nuestra ropa es altamente preocupante. La sostenibilidad también sufre este fenómeno.

Disminuir el consumo de plástico se ha convertido en un objetivo en el que estamos todos unidos, pero ¿qué hay de la ropa? Aunque muchos de nosotros no lo sepamos, las prendas esconden una gran cantidad de este material. De hecho, el 60% de las fibras textiles que se producen a escala global son sintéticas, como el poliéster. Estos datos, que leemos en un estudio recientemente publicado, apunta que el 50% del fast fashion se produce a partir de plástico virgen. De este modo, la industria de la moda es la responsable del uso de enormes volúmenes de plástico de nueva creación. Un fenómeno que va en contra de las medidas sostenibles que están adoptando la mayoría de firmas. En talentiam analizamos este estudio con el que confirmamos, de nuevo, que hay cosas que no son lo que parecen.

plástico ropa

Primero, aludimos a la historia. Las prendas estaban realizadas con materiales de origen natural como el algodón, la lana y la seda. La llegada de los años 40 supuso la apuesta por los materiales sintéticos. “Son fibras resistentes, relativamente baratas y fiables”, detalla Liesl Truscott, director de estrategia europea y de materiales de la organización sin ánimo de lucro Textile Exchange. Por estos motivos, son más fáciles de encontrar en la actualidad que los tejidos naturales. De hecho, la mayoría de tejidos son mezclas poco respetuosas con el medio ambiente. Por ejemplo, el poliéster se suele combinar con algodón y otras fibras naturales. «Puede que sea una de las peores opciones, porque mezclas un material natural con uno sintético», dice Truscott. «Poder reciclarlo y separar esos materiales hacia diferentes cadenas de reciclaje es prácticamente imposible ahora mismo».

A todo esto debemos sumarle el uso de los microplásticos. En Vogue leemos que «dado que no son biodegradables, estos materiales pueden permanecer en el planeta hasta 200 años, descomponiéndose sin tregua en microfibras todavía más dañinas y sustancias químicas potencialmente tóxicas para el medioambiente. Teniendo en cuenta que cada año se producen nada menos que 92 millones de toneladas de desechos textiles –según el informe de 2017 de la Agenda Global de la Moda– y que estos acaban acumulados o incinerados en las plantas de residuos, no deberíamos menospreciar la urgencia de la situación».

¿Qué podemos hacer al respecto?  Los expertos apuntan que «el poliéster reciclado –hecho normalmente de botellas de plástico o de redes de pesca desechadas– es a día de hoy mucho mejor opción que recurrir al plástico virgen». Aunque “hay muy poca infraestructura para el reciclaje de fibras sintéticas”, añade Josie Warden, coautora del ensayo Fast Fashion’s Plastic Problem y jefa de diseño regenerativo de la  Royal Society for Arts (RSA) de Londres. «El reciclaje mecánico, a base de triturar los textiles, suele reducir la calidad de la fibra; mientras que el reciclaje químico, que implica descomponer los materiales con sustancias químicas, consume mucha energía y también puede provocar la liberación de sustancias tóxicas».

Así que, como conclusión, podríamos decir que la clave reside en producir menos y consumir menos. La sobreproducción es uno de los verdaderos males de una industria que, poco a poco, mejora en materia de sostenibilidad, sin olvidar que aún queda mucho camino por recorrer.

Si quieres conocer todas las novedades del sector Fashion-Retail síguenos en nuestras Redes Sociales (InstagramFacebook y Twitter). ¡Súmate el movimiento verde!

Fotografías | Can Pep Rey

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *